¿Vas a alquilar una casa y ponen en las condiciones que tienes que pagar la comisión de la agencia inmobiliaria? En este artículo te vamos a explicar todo lo que necesitas saber para poder negociar las mejores condiciones para tu alquiler. Aprenderemos cuánto cobran normalmente, quién la tiene que pagar y si estas obligado a pagarla.

Aspectos legales

Desde el punto de vista legal, en ninguna ley, ni siquiera en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), se establece ni el importe de los honorarios ni quién debe pagarlos.

Por tanto, no hay ninguna clase de norma ni de ley que fije ni las cantidades ni quién debe pagarlas, por lo que dependerá de cada contrato en particular.

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Cuánto cobra una inmobiliaria por comisión de alquiler

Como no está regulador por ley, el profesional inmobiliario puede cobrar los honorarios a quien considere más oportuno. Vamos que puede cobrar lo que le venga en gana.

Unos cantidades “normales” en España serían:

  • Un tanto por cierto del alquiler anual: entre un 8% o 10%, lo que es prácticamente un mes de alquiler.
  • Una cantidad fija: entre 200 y 250€. Esta parte no la cobran todas las agencias
  • A lo que habría que sumarle el IVA

Vamos, que si vamos a alquilar un piso con una cuota mensual de unos 800€, nos podemos esperar que la agencia nos pida entre unos 950€ y unos 1200€ (aproximadamente).

Quién paga la comisión de la agencia inmobiliaria

Quién paga la comisión de la agencia inmobiliaria en realidad

Pues en realidad depende de dónde esté el inmueble:

  • En muchas ciudades españolas, como Madrid o Barcelona, es el inquilino el que normalmente paga los honorarios de la agencia inmobiliaria al alquilas la vivienda.
  • En otras ciudades, como Vigo, es el dueño el que normalmente se hace cargo de los pagos a la agencia.
  • En otras ciudades se cobra la mitad a cada una de las partes o una mensualidad íntegra al propietario y otra al inquilino.

 

Desde mi punto de vista

Esa cantidad la debería pagar el que contrata los servicios de la agencia inmobiliaria. Esto es:

  • Si el arrendador (casero) ha sido el que ha contratado a la agencia para que le busque inquilinos, para quitarse trabajo, él debería ser el que pagara la comisión de la agencia.
  • Si el arrendatario (inquilino) ha sido él, el que ha usado el servicio de la agencia para encontrar un piso de alquiler, debería ser él quien pagara la comisión de la agencia.

Creo que es de sentido común que el que deba pagar la comisión de la agencia sea el que haya contratado sus servicios.

Yo vivo en Madrid y veo absurdo, que yo, que me he tomado tomado las molestias de buscar un piso por internet o a pie, tenga que pagar a una agencia casi 1.000€ en un “impuesto obligado” porque me enseñe un piso en 10 minutos.

¿Qué beneficio saco yo de esto? Ninguno. A mi me da igual que me lo enseñe el señor de la agencia, el propietario o Pepito Grillo.

En ese caso, los beneficiarios son los arrendadores y las agencias. Los primeros, consiguen alquilar su inmueble sin mover un dedo y los segundos sacan unos jugosos beneficios por las comisiones.

¿Por qué pasa esto?

Esta situación pasa porque cada vez hay más demanda que oferta y por ello los que queremos alquilar, estamos cada vez en peores condiciones para negociar.

Mucha gente se pasa semanas o meses buscando una vivienda que encaje con su presupuesto y llega a un estado tal de cansancio y desesperación que cuando la encuentra, le da igual pagar la maldita comisión, solo por quitarse ese peso de la espalda.

Y hacia dónde se encaminan los alquileres

Somos muchos “jóvenes” los que estamos intentado independizarnos y a nadie se le escapa que las condiciones no son fáciles.

El alto desempleo y los bajos salarios de los jóvenes nos obligan al alquiler. Esto, junto al aumento de los alquileres turísticos, ha provocado la burbuja del alquiler. Los precios de los alquileres han registrado este año la mayor subida en 10 años.

Ante esta pobre perspectiva lo único que podemos hacer es:

  • Negarnos a pagar dicha comisión o intentar negociar una bajada del alquiler. Un piso vacío es un pozo sin fondo para un propietario y si se negocia se puede llegar a un acuerdo en la mayoría de los casos.
  • Desde luego, nunca hay que pagar ni firmar ningún papel por ir a ver un piso.
  • Las inmobiliarias son muy volátiles y aparecen y desaparecen como setas de temporada. No creas que te van a hacer caso ni van a resolver tus problemas con el casero después de que les hayas pagado. La gran mayoría se lavarán las manos y se llevarán el dinero y no se preocuparán de nada más.

 

 

Aunque son los propietarios y los agentes los que tienen la sartén por el el mango y son los que pueden cambiar las reglas del juego, para dejar de penalizar económicamente a estudiantes, solteros y parejas jóvenes que inician su aventura en el mundo del hogar propio.

 

 

 

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